jueves, 14 de julio de 2011

Parque Nacional montana Celaque

El Parque Nacional montana Celaque

El Parque Nacional Montaña de CELAQUE (PNMC), ubicado en la región occidental de
Honduras, entre los departamentos de Copán, Ocotepeque y Lempira, fue creado
mediante el Decreto 87/87. Es una de las Áreas Protegidas de mayor importancia para el
país y clave en el establecimiento del corredor biológico mesoamericano.
El PNMC tiene una superficie declarada de 26,393.00 hectáreas, de las cuales 15,678.00
constituyen la zona núcleo y 10,715.00 hectáreas corresponden a la zona de
amortiguamiento (PROYECTO CELAQUE 2001). Debido a la división del PNMC en
sub-cuencas destinadas a fines de manejo de agua, se agrega una tercera zona funcional
de 33,970.00 hectáreas, clasificada como zona de influencia.
Cerca del 73% del área del parque se ubica en el departamento de Lempira, 22% en el
departamento de Ocotepeque y el 5% en el departamento de Copán.
Son seis municipios con jurisdicción en las zonas núcleo y de amortiguamiento: San
Manuel de Colohete, Gracias y Las Flores en el departamento de Lempira; Corquín y San
Pedro de Copán en el departamento de Copán y Belén Gualcho, en el departamento de
Ocotepeque. Otros tres tienen jurisdicción en la zona de influencia: Talgua, La Campa y
San Sebastián en el departamento de Lempira.
La montaña de CELAQUE está considerada como una de las áreas de bosque nublado de
mayor importancia en el país. El nombre CELAQUE es el gentilicio de Celac, que
significa en la lengua Lenca “agua helada” o “agua fría”. La producción de agua, aunada
a su belleza escénica y la gran biodiversidad, son características del PNMC. El agua
originada del PNMC abastece a más de cien comunidades en la zona de influencia del
Parque.

La topografía del PNMC es accidentada, con pendientes superiores al 60 %, dándole a la
vez el atractivo de grandes cascadas y barrancos profundos. El Cerro de Las Minas con
2849 msnm es el punto más alto de Honduras. Otra característica del PNMC es su
ubicación en el curso de parteaguas continental: dos de sus subcuencas drenan hacía el
Pacífico a través de la cuenca del río Lempa, y las siete restantes hacía el Atlántico, a
través del río Ulua.

Las áreas protegidas son áreas determinadas por un Estado sujeto a un marco legal e institucional definido para garantizar la conservación de sus particularidades y riquezas medioambientales y culturales. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN (1994) define a las áreas protegidas como: "Una superficie de tierra o mar especialmente dedicada a la protección y mantenimiento de la Biodiversidad y de los recursos naturales y culturales asociados; manejada a través de medios legales, o de otros medios efectivos". De acuerdo con esta definición, e independientemente de su carácter antropocentrista, las áreas protegidas son territorios de manejo especial destinados a la administración, manejo y protección del ambiente y los recursos naturales renovables – tanto florísticos que faunísticos – que albergan.

Las áreas protegidas son espacios creados por la sociedad en su conjunto, articulando esfuerzos que garanticen la vida en condiciones de bienestar, es decir la conservación de la biodiversidad así como el mantenimiento de los procesos ecológicos necesarios para su preservación y el desarrollo del hombre.
 En Honduras contamos con 98 Áreas Protegidas, clasificadas en Parques Nacionales, Refugios de Vida Silvestre, Reservas Biológica, Monumentos Naturales y culturales, de vital importancia para la vida de toda índole. Estas se convierten en el pulmón de los seres vivos, es decir los humanos y los animales.

En el occidente de Honduras, contamos con 10 áreas protegidas, las cuales sirven de refugio de la mayoría de especies animal y vegetal de Honduras y Centro América. En esta región encontramos la montaña más elevada de Honduras, el Cerro Las Minas localizada en el Parque Nacional Celaque.

Debido al crecimiento acelerado de la población y a las prácticas de producción usadas, las áreas protegidas son amenazadas y degradado su sistema natural, por lo que es de suma importancia generar espacios de sensibilización para que la población de todas las edades, proteja, conserve y use adecuadamente los recursos y con ellos asegurar el futuro de las generaciones venideras.