jueves, 14 de julio de 2011

Parque Nacional montana Celaque

El Parque Nacional montana Celaque

El Parque Nacional Montaña de CELAQUE (PNMC), ubicado en la región occidental de
Honduras, entre los departamentos de Copán, Ocotepeque y Lempira, fue creado
mediante el Decreto 87/87. Es una de las Áreas Protegidas de mayor importancia para el
país y clave en el establecimiento del corredor biológico mesoamericano.
El PNMC tiene una superficie declarada de 26,393.00 hectáreas, de las cuales 15,678.00
constituyen la zona núcleo y 10,715.00 hectáreas corresponden a la zona de
amortiguamiento (PROYECTO CELAQUE 2001). Debido a la división del PNMC en
sub-cuencas destinadas a fines de manejo de agua, se agrega una tercera zona funcional
de 33,970.00 hectáreas, clasificada como zona de influencia.
Cerca del 73% del área del parque se ubica en el departamento de Lempira, 22% en el
departamento de Ocotepeque y el 5% en el departamento de Copán.
Son seis municipios con jurisdicción en las zonas núcleo y de amortiguamiento: San
Manuel de Colohete, Gracias y Las Flores en el departamento de Lempira; Corquín y San
Pedro de Copán en el departamento de Copán y Belén Gualcho, en el departamento de
Ocotepeque. Otros tres tienen jurisdicción en la zona de influencia: Talgua, La Campa y
San Sebastián en el departamento de Lempira.
La montaña de CELAQUE está considerada como una de las áreas de bosque nublado de
mayor importancia en el país. El nombre CELAQUE es el gentilicio de Celac, que
significa en la lengua Lenca “agua helada” o “agua fría”. La producción de agua, aunada
a su belleza escénica y la gran biodiversidad, son características del PNMC. El agua
originada del PNMC abastece a más de cien comunidades en la zona de influencia del
Parque.

La topografía del PNMC es accidentada, con pendientes superiores al 60 %, dándole a la
vez el atractivo de grandes cascadas y barrancos profundos. El Cerro de Las Minas con
2849 msnm es el punto más alto de Honduras. Otra característica del PNMC es su
ubicación en el curso de parteaguas continental: dos de sus subcuencas drenan hacía el
Pacífico a través de la cuenca del río Lempa, y las siete restantes hacía el Atlántico, a
través del río Ulua.

Las áreas protegidas son áreas determinadas por un Estado sujeto a un marco legal e institucional definido para garantizar la conservación de sus particularidades y riquezas medioambientales y culturales. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN (1994) define a las áreas protegidas como: "Una superficie de tierra o mar especialmente dedicada a la protección y mantenimiento de la Biodiversidad y de los recursos naturales y culturales asociados; manejada a través de medios legales, o de otros medios efectivos". De acuerdo con esta definición, e independientemente de su carácter antropocentrista, las áreas protegidas son territorios de manejo especial destinados a la administración, manejo y protección del ambiente y los recursos naturales renovables – tanto florísticos que faunísticos – que albergan.

Las áreas protegidas son espacios creados por la sociedad en su conjunto, articulando esfuerzos que garanticen la vida en condiciones de bienestar, es decir la conservación de la biodiversidad así como el mantenimiento de los procesos ecológicos necesarios para su preservación y el desarrollo del hombre.
 En Honduras contamos con 98 Áreas Protegidas, clasificadas en Parques Nacionales, Refugios de Vida Silvestre, Reservas Biológica, Monumentos Naturales y culturales, de vital importancia para la vida de toda índole. Estas se convierten en el pulmón de los seres vivos, es decir los humanos y los animales.

En el occidente de Honduras, contamos con 10 áreas protegidas, las cuales sirven de refugio de la mayoría de especies animal y vegetal de Honduras y Centro América. En esta región encontramos la montaña más elevada de Honduras, el Cerro Las Minas localizada en el Parque Nacional Celaque.

Debido al crecimiento acelerado de la población y a las prácticas de producción usadas, las áreas protegidas son amenazadas y degradado su sistema natural, por lo que es de suma importancia generar espacios de sensibilización para que la población de todas las edades, proteja, conserve y use adecuadamente los recursos y con ellos asegurar el futuro de las generaciones venideras.

Geología
El origen de los suelos en el occidente del país es volcánico. El departamento de
Ocotepeque tiene un origen geológico terciario volcánico. El norte de Lempira y sur de
Copán es del cretácico no diferenciado con una banda de cuaternario aluvial.

 Suelos
Según la clasificación de suelos en Honduras (SIMMONS 1969), los más predominantes en
el PNMC son los suelos Ojojona - Oj. y Milile - Mi. (véase Mapa N° 8)
Los suelos Ojojona se encuentran en las vertientes de las subcuencas Campuca, Arcagual
Arcilaca, Oromilaca, Chiquito y Mocal (municipios de Gracias, La Campa, San Manuel de
Colohete, San Sebastián y Belén Gualcho), mientras que de la meseta central hacia
occidente y noroccidente del Parque predominan los suelos Milile en las vertientes de las
subcuencas Julalguia, Aruco y Cospa (municipios de Corquín, San Pedro de Copán y Las
Flores).

Los suelos Ojojona pertenecen a la clase VII de capacidad agrológica. Ocupan terrenos de
relieve escarpado a altitudes superiores a 600 msnm y se caracterizan por la presencia de
Pinus sp., en algunos casos mezclados con Quercus sp.
Los suelos Milile pertenecen a la clase II y IV de capacidad agrológica. Son suelos bien
drenados, profundos, desarrollados sobre cenizas volcánicas y ocupan un relieve
fuertemente ondulado con pendientes de hasta 30%. Se presentan en tierras montañosas en
altitudes mayores de 1400 msnm. La vegetación característica es bosque latifoliado y
mixto.

Topografía
La región de occidente presenta la topografía más quebrada del país y la cordillera de
CELAQUE constituye el macizo montañoso más extenso en Honduras. El perfil
longitudinal Oeste – Este del PNMC está constituido por una larga subida gradual desde
1,500/1,600 msnm hasta una meseta casi circular en una altura de 2,600 a 2,700 msnm,
donde se ubica el punto más alto de Honduras: Cerro de Las Minas, 2,849 msnm

(COHDEFOR 1993), seguida por un relieve muy escarpado en la parte Norte y Oriente,
hasta llegar a la planada de Gracias con alturas inferiores a 900 msnm.
En un 94% de la superficie predominan pendientes superiores al 30%, y un poco menos de
dos tercios de la superficie del PNMC, tienen pendientes mayores del 50 % (véase Cuadro
N° 3) lo que determina su vocación forestal, permitiendo un uso potencial para agricultura
solamente en algunas áreas en términos muy marginales.

Clima
No existen registros climatológicos por falta de una estación meteorológica dentro del
PNMC. Sin embargo, podemos señalar de otras estaciones regionales (La Entrada) que hay
una marcada diferencia entre la época lluviosa que ocurre generalmente de Mayo a
Noviembre y la época seca. Cerca del 88% de la precipitación se concentra en la época
lluviosa.
Según la clasificación climática de Honduras basada en los regímenes pluviales del país, en
el PNMC se identifican dos provincias climáticas (ZÚÑIGA 1994):
Lluvioso de altura:
Dentro de esta provincia caen las cabeceras de las subcuencas de los ríos Mocal, Julalgua,
Aruca, Cospa (regiones administrativas 1 y 4). Cubre cerca del 70% de la superficie del
parque. Se caracteriza por ser un subclima intramontano que corresponde inmediatamente
al sur del parteaguas continental. La temperatura media anual es del orden de los 21 grados
centígrados en las elevaciones de 1,000 msnm y merman hasta los 10 grados centígrados o
menos en las cimas de la meseta alta de la montaña; las temperaturas más bajas se
presentan entre los meses de noviembre y enero. La precipitación promedio anual oscila
entre 1,600 mm en las partes más bajas hasta 2,000 mm en las partes más altas. La
humedad relativa promedio anual es de alrededor del 72% al 74%.
Lluvioso con invierno muy seco:
Abarca las partes bajas de las subcuencas de los ríos Campuca, Arcagual, Arcilaca,
Oromilaca y Chicito de los sectores oriental y sur del PNMC (regiones administrativas 2 y
3). Es un sub-clima de sotavento que comprende el norte del parteaguas continental. La
precipitación anual oscila entre los 1,600 mm a los 1,800 mm. La época seca es bien
definida, durando seis meses desde noviembre a abril. Los meses más secos son enero y
febrero Las temperaturas máximas en promedio son más altas, alcanzando hasta los 35
grados centígrados. Las temperaturas mínimas son del orden de 18 grados centígrados. La
humedad relativa oscila entre el 72% y el 78%.
Descripción del Área 10
Los vientos alisios juegan un papel importante en el régimen climático y contribuyen en la
diferenciación de climas y lluvias entre las regiones administrativas 1 y 4 y las regiones
administrativas 2 y 3. Estos vientos provienen del Atlántico pasando el oriente y sureste del
PNMC hacia el litoral Pacífico. Al hacer este recorrido mantienen su alta humedad relativa
en el norte del PNMC y generan la estación seca bajo el dominio de las masas de aire frío
en el sector sur del mismo.

Hidrología
La montaña de CELAQUE es el único bosque nublado del país que se ubica en el curso del
parteaguas continental. En el PNMC se han identificado 9 subcuencas de importancia para
la región, las cuales abastecen a un número considerable de comunidades y cabeceras
municipales, entre ellos, San Manuel de Colohete, Gracias y Corquín (véase Mapa N° 4).
La mayoría de las sub-cuencas (Julalgua, Aruco, Cospa, Campuca, Arcagual, Arcilaca,
Oromilaca) drena al Atlántico a través del río Ulúa, cuyo principal afluente lo constituye la
cuenca del Río Higuito (o Mejocote). El resto (Chicito, Mocal) drena al Pacífico a través
del río Lempa, cuyo principal afluente lo constituye el Río Mocal.

Ecosistemas
El PNMC ha sido catalogado como uno de los más importantes bosques nublados del país y
el más importante en la región occidental. Se le conoce como bosque nublado por la
presencia de nubes o neblinas lo cual le permite recibir, adicionalmente a la lluvia, una
cantidad de humedad por medio de captación y/o condensación de pequeñas gotas de agua
(lluvia horizontal), lo cual influye en el régimen hídrico y en el balance de radiación.
Los ecosistemas varían según la elevación y coinciden en gran medida con las provincias
climáticas Según clasificación de HOLDRIDGE se identifican dos zonas de vida en el
PNMC (ARCHAGA 1998):

Bosque Húmedo Subtropical (bh-s)
Esta zona de vida cubre aproximadamente el 40 % de la superficie de las zonas de
amortiguamiento. Comprende principalmente la región administrativa 1, con una pequeña
parte de la región 4, de los terrenos de los municipios de Belén Gualcho, Corquín, San
Pedro de Copán, Talgua y Las Flores. Su composición florística por debajo de los 1,500
msnm, consiste principalmente de bosques mixtos de pino-roble.
Al aumentar la humedad relativa por la interceptación del agua contenida en las nieblas que
se presentan en las laderas, por parte de la vegetación, el bosque mixto cede gradualmente a
un bosque montano mixto de transición que incluye especies de árboles como Liquidambar
styracifolia, Clethra spp., Nectandra spp. y Symplocos spp.
Bosque húmedo montano bajo (bh-MBS)
Entre los 1,800 y 1,900 msnm, comienza el bosque nublado con especies arbóreas
características como Alfaroa hondurensis, Abies guatemalensis, Persea americana, Cornus
disciflora, y Oreopanax lempirana, esta última probablemente endémica al PNMC.

Esta zona de vida cubre aproximadamente el 60 % de la superficie del PNMC y abarca las
partes más altas del mismo. Comprende principalmente las regiones administrativas 2 y 3,
con una pequeña parte de la región 4, de los terrenos de los municipios de Gracias, La
Campa, San Manuel de Colohete y Belén Gualcho. Intercalado en el bosque latifoliado se
encuentran bosques secundarios (de actividades humanas anteriores) y rodales puros de
Pinus maximinoi, Pinus oocarpa, y de un híbrido natural de estas dos especies.

Especies de Flora
La composición florística es muy diversa y tiene características diferentes de acuerdo a los
suelos, clima, y exposición de la pendiente. En la zona de amortiguamiento, es notable en
muchos lugares de los estratos superiores, la presencia de coníferas, robles y liquidámbares,
en muchos casos formando rodales puros y en otros casos rodales entremezclados. En
cambio, en la zona núcleo predomina bosque de latífoliado de diversas especies.
En el PNMC, según la altitud, se encuentran seis especies de pino, de las siete que existen
en el país: Pinus oocarpa, Pinus maximinoi, Pinus pseudostrobus, Pinus tecumumani,
Pinus hartwegii, Pinus ayacahuite. El más común es el Pinus oocarpa, el cual forma
rodales puros en casi la totalidad de la zona de amortiguamiento.
La particularidad del PNMC se subraya por la observación de rodales puros de ciprés
(Cupressus lusitanica) en alturas por encima de 2,500 msnm, la abundancia de epifitas tales
como Clusia spp. y el epifita cacto bejuco Hylocereus spp., las cuales constituyen un
atractivo turístico y científico por el importante papel en la captación y almacenamiento de
agua que juegan en este tipo de ecosistemas.
Aunque no se han hecho estudios completos sobre la flora, muchos investigadores opinan
que el endemismo es otro fenómeno frecuente en bosques nublados. Actualmente se conoce
la especie Oreopanax lempiriana, como endémica del PNMC.

En el sector norte y noroeste del PNMC (parte alta de la cuenca del río Aruco), por encima
de los 2,000 msnm, es frecuente encontrar zonas donde predominan las especies latífoliadas
de muy buen desarrollo. Los árboles siempre están muy bien mezclados y distribuidos y
nunca forman rodales puros de una sola especie. El sotobosque lo componen helechos
arborescentes, seguidos de varias palmas conocidas comúnmente como: chicuelote, sensen,
amargo, pacayas y platanillo. Este sector se estima que puede tener la mayor diversidad
florística con respecto a otros sectores del parque (FONSECA et al. 1998).
Las orquídeas comunes incluyen Isochilus graminifolius y Dichaea squarosa. De interés
especial es la palma de bosque nublado denominada localmente Pacaya (Camaedora spp.)
cuyo corazón lo consumen los habitantes de la región.

Los filos expuestos al viento contienen especies xerófitas incluyendo Agave spp. y Salvia
spp. En los sitios perturbados se encuentran especies pioneras como Alnus arguta, Cassia
guatemalensis e Inga spp. y arbustos como Rubus spp. y Miconia celaquensis, una nueva
especie, que fue descubierta en el PNMC en 1996 (FONSECA et al. 1998).
Descripción del Área 12
Esta especie parece ser la única Miconia en el territorio de Honduras y la segunda especie
de la familia Melastomataceae endémica del país.

Especies de Fauna
En el PNMC existe una diversidad de animales poco conocidos y menos vistos por los
visitantes casuales. Estudios realizados han reportado la presencia de 45 especies de
mamíferos de 21 familias y 10 órdenes. De los mamíferos en peligro de extinción
(MARINERO et al. 1998), reportados como presentes en el PNMC (el mono aullador
(Ateles sp.), el puma (Felis concolor), el tigrillo (Felis pardalis) y el chancho de monte
(Tayassu tajacu), ninguno ha podido ser localizado recientemente (HAAS 2000).
Adicionalmente se reportaron dos especies de mamíferos amenazados como la ardilla
voladora (Glaucomys volans) y el yaguarundi (Felis yagouaroundi).
Con respecto a reptiles y anfibios se han reportado 29 especies distribuidas en 11 familias y
no se considera ninguna en peligro de extinción, con la excepción del cascabel (Crotalus
durissus) que probablemente existe en las partes más bajas de la montaña. La serpiente
venenosa más común es el timbo (Porthidium godmanii), la cual es residente de todo el
bosque nublado. Una nueva especie de salamandra de bosque nublado (Bolitoglossa
celaque) fue descrita en 1993 (CÁCERES 1998).
Con respecto a las aves, los pocos estudios reportan la presencia temporal de hasta 269
especies de aves en 39 familias y 4 órdenes, y de estos, 19 familias son residentes
característicos de los bosques nublados. De las aves características del PNMC, destacan el
quetzal (Pharomachrus mocinno), el tucanillo verde (Aulacorhynchus prasinus), el
serequeque (Cyanocorax melanocyanea), el jilguero (Myadestes unicolor) y la pava
crestada (Penelope purpurascens) y la chachalaca negra (Penelopina nigra). También se ha
reportado en la zona de amortiguamiento del PNMC en el sector de La Campa, la presencia
de una pequeña ave migratoria conocida como chipe mejillas doradas (CÁCERES 1998)
En 1994 se identificó una especie nueva de escarabajo rutelino (Plusiotis pastori)
proveniente del PNMC (CUROE 1994). El paratipo de CELAQUE fue colectado en un
aislado bosque latifoliado (bosque montano bajo húmedo, según HOLDRIDGE 1967).

Problemática
Las condiciones ecológicas, económicas y sociales en el área de influencia del PNMC son
muy complejas y reflejan una historia de desarrollo sociocultural y político sin orden y
normas. Tanto en la zona núcleo como en la de amortiguamiento existen poblaciones.
El crecimiento demográfico es un fenómeno que amenaza al PNMC por el acaparamiento
de tierras y la expansión de cultivos intensivos de café, especialmente en años en los cuales
las políticas de desarrollo rural incentivaró este rubro. La escasez de tierra cultivable ha
llevado a una fuerte presión sobre los bosques para convertírlos en áreas de agricultura
migratoria (maíz y fríjol), al igual que cultivos perennes de frutales de altura.
La tradición de quema pone en peligro los bosques de pino, específicamente en la zona de
amortiguamiento y la ganadería extensiva que generalmente se establece en tierras que
Descripción del Área 13
anteriormente estaban con cultivos agrícolas y que fueron abandonadas. Se reporta el
aprovechamiento forestal y la cacería ilegal, pero no representan una amenaza mayor.
Particularmente en las partes occidentales del PNMC, se observa un avance de la frontera
agrícola hacia laderas cada vez más inclinadas, incluyendo zonas de bosque natural donde
antes no había presencia humana. Tales actividades económicas descontroladas pusieron
en peligro la función protectora del PNMC en términos hidrológicos y de control de erosión
de suelo.

Los impactos del huracán y de la tormenta tropical MITCH (1998) mostraron el riesgo para
las comunidades ubicadas en el parque y en las partes bajas de las sub-cuencas por las
inundaciones, derrumbes y deslizamientos de tierra provocados por los cambios en el
régimen hidrológico, amenazando una población de aproximadamente 30,000 habitantes.
Por lo tanto la importancia del PNMC no solo estriba en conservar ecosistemas de gran
biodiversidad, sino también en los múltiples beneficios indirectos que son generados por la
existencia misma del PNMC. Entre ello podemos mencionar:
o Protección de las cabeceras de las cuencas hidrográficas: control de erosión,
regulación del flujo de las corrientes de agua, reducción de inundaciones naturales y
captación de agua.
o Procesos ecológicos: fijación de energía solar, fijación y reciclaje de nutrientes,
formación de suelo, control biológico, circulación y limpieza del aire, asimilación
de deshechos.
Descripción del Área 14



CARACTERIZACIÓN SOCIOECONÓMICA

 Población y comunidades
Dentro de la zona núcleo se han identificado 8 comunidades (entre aldeas y caseríos) cuya
población oscila entre 30 y 40 familias (con un promedio de 210 habitantes), haciendo un
total de 1,680 habitantes (Proyecto CELAQUE 1998). Estas comunidades generalmente se
asientan en altitudes entre 1,800 a 2,200 msnm. El acceso generalmente es a pie o en bestia
y las condiciones de vida son difíciles por la baja temperatura y la alta humedad que
predomina a esa altitud.
En la zona de amortiguamiento se encuentran 17 comunidades cuya población oscila entre
40 y 50 familias (con un promedio de 315 habitantes) por comunidad, resultando un total de
5,670 habitantes (Proyecto CELAQUE 1998). El acceso a algunas de éstas comunidades es
factible solamente en vehículo de doble tracción.
En la zona de influencia del PNMC se ubican 85 comunidades adicionales que junta a la
población mencionada anteriormente alcanza una cifra de aproximadamente 30,500
habitantes.
Los índices demográficos son los mas altos del país y varían de 3.1 a 4 % anual, siendo el
municipio de San Manuel de Colohete, uno de los más pobres del país (BID 1999).


Tenencia de la Tierra
En la región de occidente y particularmente en el área de influencia del PNMC se
identifican cuatro tipos de tenencia de la tierra: terrenos privados, ejidales, nacionales y
comunales. De los terrenos privados se dan dos modalidades, terrenos privados con
escritura pública y terrenos privados con dominio útil o documento privado (documentos
que no figuran en el registro de la propiedad pero que son reconocidos por las
comunidades). Estos últimos son generalmente terrenos nacionales ocupados.
Para el área del PNMC no existe ni un catastro rural ni claridad de los límites
departamentales en la zona declarada “núcleo” del PNMC. No se tienen datos sobre las
tierras ejidales y nacionales, pero en general se estima que los terrenos ubicados en la
planicie del Cerro las Minas son tierras nacionales. Se ha identificado un terreno ejidal

CELAQUE, perteneciente al municipio de Gracias que cubre aproximadamente 2,300 has y
otro ejidal de Belén Gualcho del cual no se tiene datos sobre la superficie. El último está
ocupado en su totalidad por pequeños agricultores (CALAZAN et al. 1998). La naturaleza
ejidal y nacional de gran parte del PNMC establece algún grado de fortaleza para la toma
de decisiones sobre el ordenamiento territorial del área.
Dentro de la zona núcleo, de acuerdo al inventario de 1998 (CALAZÁN et al.), de los
terrenos que corresponden a los municipios de San Manuel de Colohete y Belén Gualcho,
se estima que un 90% están bajo dominio útil. Particularmente en el sector de Belén
Gualcho los propietarios tienen documentos privados, mientras que en el sector de San
Manuel de Colohete, de acuerdo al mismo estudio, predomina la tenencia comunal. En la

zona núcleo y de amortiguamiento de las demás regiones administrativas del PNMC
predomina la tenencia individual bajo dominio útil (documento privado).
En lo que se refiere a la zona de influencia del PNMC la situación a partir del año 2000 ha
cambiado, por motivo del proceso de titulación masiva que ha implementado el Instituto
Nacional Agrario (INA) en los departamentos de Lempira y Ocotepeque, en donde a la
mayoría, se les ha extendido títulos de propiedad de sus parcelas. En el caso de San Manuel
de Colohete y la Campa, el INA ha extendido títulos comunales.
La porción de terrenos de tenencia privada probablemente no excede el 3% de la superficie
de la zona de amortiguamiento. En cuanto a terrenos privados dentro de los límites del
PNMC se han identificado los siguientes sitios que abarcan aproximadamente 690 has en su
conjunto:
�� Un sitio privado denominado Catulaca, en el sector este, jurisdicción del municipio
de Gracias, que comprende aproximadamente 300 has.
�� Un sitio privado denominado Campuca, en el sector norte, cerca de la comunidad de
El Zarzal, jurisdicción del municipio de Gracias que comprende aproximadamente
200 has.
�� Un sitio privado denominado El Salitre, también en el sector norte, contiguo al sitio
Campuca, jurisdicción del municipio de Gracias que comprende aproximadamente
60 has.
�� Un sitio privado denominado El Azaharillo, en el lado noroeste, jurisdicción del
municipio de San Pedro de Copán, que comprende aproximadamente 30 has.
�� Un sitio privado denominado Quebrada Honda, en el lado oeste, cerca de la
comunidad del mismo nombre, jurisdicción de municipio de Corquín, con
aproximadamente 100 has.
Un aspecto confuso se refiere a la tenencia en la zona núcleo: A los derechohabientes se les
prohíbe oficialmente toda actividad agrícola, ni establecer asentamientos humanos (Art. 5,
Decreto 87/87), así como vender sus tierras, pero al mismo tiempo el decreto 87/87 no está
acompañado de un acto expropiatorio que compense dichas prohibiciones, si bien se deja la
puerta abierta de manera un tanto ambigua.
La definición de la zona de amortiguamiento tampoco toma en consideración
particularidades locales ni la microdiferenciación del uso de suelo y el grado de
conservación. La participación de las poblaciones locales prevista en el Art. 4 se diluye en
una relación individualizada entre la administración del PNMC y derechohabientes
individuales (Arts. 6, 8 y 9), no previéndose instancias locales de coordinación colectiva.
En general, se establece un régimen que toma poco en cuenta la relación entre tenencia de
la tierra, uso del suelo y zonificación del PNMC, y se establecen normas demasiado
generales que no toman en cuenta particularidades locales, que hace necesaria una
interpretación localizada del Decreto 87/87.
Descripción del Área 16

 Uso actual de la Tierra
Los recursos naturales del PNMC son muy variados, pero lo accidentado del terreno y las
temperaturas bajas no favorecen la agricultura de granos básicos tradicional.
De acuerdo al estudio realizado por el Proyecto CELAQUE en el año 2001, se distinguen
los siguientes usos y tipos de vegetación:

Asentamientos humanos
En el PNMC, tanto en la zona núcleo como en la de amortiguamiento, existen poblaciones
que dependen de los recursos naturales del PNMC, principalmente por el agua y el uso del
suelo para la agricultura de subsistencia. La mayoría de la población es de origen Lenca.
El principal uso agrícola en la zona del Bosque Húmedo Subtropical lo constituye el café;
esta cultivado fundamentalmente desde la comunidad de La Puerta en el municipio de
Belén Gualcho hasta la comunidad de El Pinal en el municipio de Gracias. Debido a las
condiciones de sitio menos favorables en el sureste y este del Parque (el factor limitante
para el establecimiento de cultivos de café es la altura), domina la agricultura de
subsistencia, acompañada de una ganadería extensiva. En casi la totalidad de los potreros
predominan los pastos naturales y es muy frecuente encontrar ganadería en los bosques de
pino. El terreno accidentado es una barrera natural contra el avance de la frontera agrícola.
En cambio, los sectores del noroeste y oeste del Parque, están amenazados por el avance de
la frontera agrícola hacia partes cada vez más inclinadas, incluyendo zonas boscosas donde
antes no había presencia humana. Esta es una zona intensamente empleada para cultivos de
altura como la papa, hortalizas, frutales de altura y trigo.
Las condiciones económicas de los pobladores de la región son críticas, no sólo para las
familias de las aldeas de la altura de la montaña, las cuales siguen desarrollando actividades
de subsistencia, sino también para las familias de las zonas de amortiguamiento e influencia
debido a las fluctuaciones drásticas de precios de los pocos productos de mercado.
Cabe mencionar que la caficultura representa la oportunidad más viable de ganar dinero en
efectivo, ingreso esencial para la sobrevivencia de los pobladores del este del Parque y de
las zonas montañosas más arriba.
Otro aspecto son los cultivos de café bajo sombra, los cuales resultan ecosistemas muy
valiosos, siempre y cuando sean manejado bajo el principio de la caficultura orgánica. A

excepción de los sitios de laderas extremamente accidentadas, el cultivo de café es un
elemento importante para el manejo de la zona de amortiguamiento.

Regiones Agro-ecológicas
Las condiciones biofísicas, la situación demográfica y la estrategia de vida caracterizada
por el uso de la tierra, han llevado consigo una diferenciación marcada de la economía e
institucionalidad en la montaña de CELAQUE (LOPEZ 1998; BECKER 1998; GALLETTI
1999; ESTUPIÑAN 2001, GONZALES 2003). En función de las subcuencas y límites geoeconómicos
de la zona pueden distinguirse a grandes rasgo cuatro regiones (véase también
el capítulo xxx).

Región 1. La región en general presenta suelos de muy buena calidad y un régimen
de lluvias adecuado para la agricultura. La frontera del café tiende a estabilizarse y hay
elementos institucionales fuertes que permiten su control (Municipalidad de Corquín e
Iglesia Católica, con acciones sinérgicas) y que están promoviendo un fuerte sentimiento de
solidaridad comunal. La población comienza a tener conciencia de aspectos ambientales,
sobre todo a partir de las necesidades visualizadas del manejo de cuencas para abasto de
agua y de organizar acciones contra la contaminación de las aguas por aguamieles.
AHPROCAFÉ tiene una fuerte presencia en la región e incide en la promoción de esta
alternativa. La presencia institucional de organizaciones no gubernamentales se centra en
Plan Internacional de Honduras (PIH), Visión Mundial y Organización de Desarrollo
Comunitario (ODECO). Corquín cuenta con una Unidad Municipal Ambiental con
capacidad de gestión de nivel más avanzado.
El norte de la región (Talgua, Las Flores) está caracterizado por una economía cafetalera
menos estructurada, donde faltan mecanismos de conciliación entre actores. Es la zona de
más escasa presencia institucional. La acción de las municipalidades y la Iglesia Católica es
aquí mucho más débil, y no se está desarrollando una sensibilidad comunitaria hacia los
aspectos de manejo de cuencas y contaminación de aguas. En Talgua y Las Flores existen
Unidades Municipales Ambientales de desarrollo de nivel medio.
El sistema de producción de café es el predominante en las cinco comunidades estudiadas,
acompañado en menor grado por la producción de granos básicos (maíz, fríjol) y la
existencia a pequeña escala de ganadería bovina y especies menores (cerdos y aves. Esta
homogeneidad permitió que el análisis se realice bajo el criterio de estratificación según el
tamaño de las fincas. Por ello se estableció para el estrato A, las fincas que se ubican entre
0.1 y 3 Mz; en el estrato B, las que tienen entre 3.1 y 6 Mz y en el estrato C, aquellas con
superficie entre 6.1 y 12 Mz.
Un análisis del sistema de producción de café en cinco comunidades de la región permite
establecer las siguientes características (ESTUPIÑÁN 2001):
En las cinco comunidades sujetas de estudio se han establecido 697 Mz de cafetales de las
cuales 601 se hallan actualmente en producción y 96 Mz en plantilla. El 95% de las fincas
cafetaleras oscilan entre 0.1 y 12 Mz. El 5% restante son mayores a 12 Mz.

La infraestructura, maquinaria y equipos disponibles en todas las comunidades tienen
relación directa con la actividad cafetalera: centro de beneficio, despulpadora, patio, bomba
de mochila, vehículos, etc.
En Corquín existen algunas alternativas de financiamiento como el Banco de Occidente,
Financiera CODIMERSA, la COPRANIL y los intermediarios que otorgan crédito
especialmente para adquisición de fertilizante a los caficultores. A ésta última alternativa
acude alrededor del 80% de los caficultores entrevistados.
La Asistencia Técnica ha sido limitada. Según opinión de los caficultores el IHCAFE no ha
contribuido mayormente a mejorar la caficultura en la zona. La tecnificación mas bien se
ha dado de productor a productor. Entre el 92% y el 97% de la superficie establecida son
cafetales de variedades mejoradas como el H90, Catuaí, y Caturra. Queda muy poco de
café indio (Borbón).
La producción de plantas de café la realizan los propios agricultores. El costo de
producción de una planta es de 0.45 Cts. y el costo de establecimiento de una Mz de cafetal
cuesta alrededor de Lps. 15,000. El manejo de la plantación se realiza a través del control
de malezas, control de plagas y fertilización. Este manejo se realiza de según las
expectativas existentes sobre los precios del café. En el año 2001 fue restringido porque las
expectativas no eran favorables. Esto incidió directamente en los rendimientos obtenidos.
El corte se realiza entre diciembre y marzo, toda la familia trabaja en torno a la caficultura.
Dependiendo de la superficie cultivada y de la mano de obra disponible se contrata
jornaleros para el corte. Cuando no se consigue en la comunidad se busca en los municipios
vecinos de San Manuel y Belén Gualcho.
En el año 2001 se obtuvo rendimientos promedios entre 19 y 21 qq por Mz. El precio
osciló entre los Lps. 400 y Lps. 450 por quintal. En total las cinco comunidades produjeron
alrededor de 13,000 quintales de café. Con relación al año 2000 los rendimientos y los
precios se redujeron aproximadamente en un 50%.
La producción se vende en Corquín a los intermediarios, quienes luego la comercializan en
las exportadoras en Santa Rosa de Copán o San Pedro Sula. Algunos socios de
exportadoras lo comercializan directamente.
El margen bruto por Mz. de café oscila entre Lps. 3,700 y Lps. 4,800. En términos
relativos la rentabilidad varía del 42 al 64%. Las fincas más pequeñas obtienen una mayor
rentabilidad debido a que incurren en menores costos monetarios, porque utilizan mas
cantidad de mano de obra familiar, mientras las medianas y grandes ocupan mas mano de
obra contratada.
La producción de granos básicos, frutales y especies pecuarias tiene poca importancia para
los agricultores de la zona. Mas bien lo establecen para el autoconsumo familiar y/o para
proporcionar a los cortadores en la época de corte y con ello abaratar sus costos.
Descripción del Área 19
Un finquero promedio de las cinco comunidades estudiadas tiene un ingreso que oscila
entre los Lps. 18,000 en las fincas pequeñas y Lps. 45,000 en las fincas grandes. Esto
significa un ingreso promedio mensual de Lps. 1,500 y 3,750. Estos ingresos se consideran
buenos para las zonas rurales ya que son superiores a un salario mínimo de un trabajador
medio en las zonas urbanas.
La caficultura es la base de la economía en todas las comunidades del municipio de
Corquín. Según el análisis realizado las cinco comunidades tienen ingresos por un monto
de 3,4 millones de lempiras, de los cuales las dos terceras partes son contribución del
sistema de producción de café.

Región 2: Debido a lo escarpado del terreno en esta región la Montaña se protege
“sola”, y al mismo tiempo la compraventa de terrenos se ha detenido desde que se comenzó
a instrumentar el Proyecto CELAQUE. Los asentamientos humanos se ubican en general
fuera de los límites del PNMC. Distintos actores institucionales han negociado con el
Instituto Nacional Agraria para que no otorgue más títulos dentro de los límites del PNMC.
Sin embargo, en esta región muchas fincas son de mayor tamaño que en la Región 1 y parte
de las mismas están cubiertas por bosques, por lo que se da un proceso de descombro y
ampliación de la frontera del café hacia el interior de la montaña.
No hay un cultivo comercial “guía” específico, sino que los ingresos monetarios se logran
por la venta de pequeñas cantidades de diversos productos. Los suelos no son de muy buena
calidad y su clima es relativamente seco. Los cultivos principales en la zona de
amortiguamiento son los granos básicos, caña de azúcar y pastos para ganadería. El
aprovechamiento de la madera está limitado a algunas comunidades. En la aldea de Villa
Verde se aprovechan los recursos turísticos del PNMC y se encuentra un pequeño centro de
visitantes. Cerca del centro de visitantes, en el río Arcagual, se encuentran varias represas
que abastecen de agua a 11 comunidades entre ellas la ciudad de Gracias.
Hay una presencia institucional fuerte de la Municipalidad, pero dispersa de ONG´s
(CARE, PIH, CANA, FEDECOH, ODILH). La municipalidad cuenta con una Unidad
Municipal Ambiental con capacidad de gestión de nivel medio.

 Es la región más seca del parque, sus suelos son generalmente pobres.
Está caracterizada por una economía de granos básicos complementada con una economía
forestal. La principal amenaza al PNMC en esta región son los incendios forestales. Se
reconocen dos situaciones: en los pinares de los municipios de La Campa y San Marcos de
Caiquín, existe una economía de subsistencia complementada con una economía comercial
basada en la resinación, que constituye un ingreso monetario interesante. Desde hace
tiempo no se reportan incendios forestales en estos montes. En los pinares colindantes con
el PNMC existen macizos forestales pero inmaduros. En esta región se complementa la
agricultura de subsistencia con el cultivo de hortalizas, facilitado por pequeños sistemas de
riego.
La organización social con mayor presencia en la región es la Organización Nacional
Indígena Lenca de Honduras (ONILH). Las demás organizaciones no gubernamentales son
Descripción del Área 20
las mismas que en la región anterior, a las cuales se suma la Federación de Desarrollo
Comunitario de Honduras (FEDECOH). Salvo en los poblados ladinos y algunos poblados
indígenas, la tenencia de la tierra es comunal.
En lo que se refiere a los factores bióticos, una mínima variación en la altitud aumenta la
probabilidad de que una comunidad se especialice en el cultivo de café o en la producción
de hortalizas. Últimamente en la sierra ubicada al este de La Campa comenzó el cultivo del
café. Hasta hace poco su implantación estaba limitada por el alto costo inicial, pero después
de la puesta en marcha de las cajas rurales de ONILH la gente contó con créditos para
iniciar viveros de café. Las cajas rurales indujeron también el uso de químicos en la
agricultura, con lo cual los rendimientos prácticamente se duplicaron.
Una alternativa de ingresos monetarios modestos para la población de San Manuel de
Colohete es el cultivo del fríjol “matocho”. Hay esfuerzos importantes, pero no
generalizados, de tecnologías conservacionistas, las más comunes son barreras vivas,
terrazas y siembra en contorno. La Región se caracteriza por ser una zona de muy alta
expulsión de mano de obra. Casi la totalidad de la población migra temporalmente como
jornalero en el cultivo del café.


Región 4: Se caracteriza por una economía de granos básicos complementada con
una economía comercial basada en el cultivo de hortalizas y frutales de clima frío
(denominados “de altura” para la región). Sus características microclimáticas la diferencian
del resto del PNMC y crean una alternativa productiva que sólo se da en regiones limitadas
de Honduras. Esta peculiaridad hace que en esta región se dé la mayor presión de la
frontera agrícola sobre el Parque, ya que no hay limitaciones climáticas para extender este
tipo de cultivos.

La población ha construido sistemas locales de riego, sí bien modestos y de factura
artesanal. Esto es condición para la producción de hortalizas, que se lleva a cabo en la
estación seca. No obstante, la existencia de fuentes de agua y disponibilidad para el
consumo humano puede ser problemática, en términos de cantidad, por la alta demanda de
agua de los productores de hortalizas, y en términos de calidad, por el uso de químicos en
estos cultivos. La ganadería extensiva también es muy importante en la zona, así como los
aprovechamientos forestales para uso doméstico, particularmente madera aserrada de pino.
Existe una organización social para la comercialización de hortalizas en el mercado de
Santa Rosa de Copán, que constituye uno de los pocos ejemplos regionales de organización
comunitaria para la comercialización, la cual se maneja de forma totalmente autónoma.
Existe uno de los pocos intentos por establecer una modesta agroindustria comunitaria de
fabricación de dulces y licores. La región tiene asimismo una modesta potencialidad
forestal.
A pesar de ser una Región de menor expulsión de mano de obra que la Región 3, el
problema de la falta de trabajo local es también aquí crítico. Donde no hay cultivos de café
parte de la población migra temporalmente a las fincas cafetaleras de Corquín. También
hay una migración más definitiva hacia las maquiladoras de San Pedro Sula. Es la opción
para los que quieren tener un ingreso mayor que los jornales del café. La mayoría de los
que van son mujeres jóvenes, porque para ellas en la comunidad no hay posibilidades de
futuro salvo los quehaceres domésticos.
A diferencia de la región anterior, aquí no hay un reaseguro comunal interno, ya que la
tierra es de propiedad particular o bien -y en gran parte- de posesión individual (“títulos
privados”), sin una instancia de concertación comunal. Hay una fuerte tendencia a
fortalecer la presencia institucional del municipio como ente de concertación. En la región
opera una Organización de Desarrollo Comunitario ODECO. Otras organizaciones no
gubernamentales son Plan Internacional de Honduras, Aldea Global y Solidaridad
Internacional.

En la región existen mejores suelos para la agricultura. Sin embargo, la escasez de tierra,
tecnología y recursos financieros limitan las posibilidades de intensificar la agricultura.
Descripción del Área 22
Los granos básicos son los cultivos predominantes. Se cultivan además con fines
comerciales hortalizas, manzana, café y trigo, aunque a pequeña escala.
En total las tres comunidades reportan una gran variedad de cultivos de 173 Mz de maíz, 40
Mz de fríjol, 17 Mz de caña, 43 Mz de manzana, 10 Mz de hortalizas, 24 Mz de café y 9
Mz de trigo. Una finca promedio cultiva entre 1.2 y 1.7 Mz.
Los recursos disponibles en las comunidades son limitados. Las herramientas de uso
agrícola es lo único con lo que se cuenta. El acceso al crédito formal es mínimo, la mayoría
de quienes trabajan como cortadores de café solicitan anticipos a los caficultores y con ello
logran financiar parte de los fertilizantes que requieren para la producción agrícola. La
asistencia técnica ha sido casi nula, solo el proyecto Aldea Global que introdujo en la zona
el cultivo de manzana ha hecho presencia en los últimos 12 años proporcionando asistencia
técnica especifica en este rubro y actualmente con un grupo de 50 manzaneros
seleccionados se están capacitando en aspectos agrícolas más integrales.
El mercado de insumos y productos es Belén Gualcho, donde se realiza una feria dominical.
En determinados casos se lleva directamente las hortalizas hasta Corquín donde se
comercializa al detalle.

La producción de los diversos cultivos se realiza con algunas diferencias en cada
comunidad, en atención a las condiciones agroecológicas y a la disponibilidad de recursos
económicos. Por ello los rendimientos e ingresos difieren en cada caso.
La producción de 1 Mz de maíz genera un margen bruto que oscila entre Lps. 1,100 y Lps.
2,600 en Léntago y Caudate respectivamente (Esta última incluye los ingresos por la
asociación de maíz con fríjol milpero como un solo proceso). En el caso del fríjol oscila
entre Lps. 914 en Copantillo y Lps. 3,500 en Léntago. Ambos son procesos rentables,
aunque los ingresos no son visibles monetariamente porque son productos que se destinan
al autoconsumo.
La producción de hortalizas genera un margen bruto promedio de alrededor de Las.
2,500/parcela, lo cual es muy importante para las familias que lo producen. La manzana en
Léntago continua siendo un proceso importante que genera alrededor de Lps. 2,100 por Mz.
Actualmente los rendimientos son muy bajos, lo que ha desmotivado a los manzaneros a
seguir con ésta actividad.
Los productores de café, a pesar de que continúan con el café indio obtienen algunos
ingresos importantes, considerando que el proceso no utiliza ningún tipo de insumo. El
único costo monetario es el corte, especialmente para los que tienen una mayor superficie.
La mayoría que tiene muy poco lo realiza con mano de obra familiar.
El trigo es un cultivo con un buen margen de rentabilidad. Genera alrededor de Lps. 4,600
por Mz. Sin embargo, por falta de terrenos, se siembra áreas muy pequeñas para el
autoconsumo.

Las especies pecuarias son poco representativas en todas las comunidades y su contribución
al ingreso es importante solo en algunas fincas de Copantillo y Caudate. Los ingresos
promedio por finca oscilan entre Lps. 9,300 en Caudate y Lps. 10,665 en Léntago y
Copantillo.

Zona Núcleo
El estudio de PERALTA (1998) hace resaltar la atención especial que requiere la población
habitante del suroeste de la zona núcleo y de la periferia oriental del Parque. Es una de las
zonas más heladas de Honduras; permite cultivar plantas que no se dan en otras regiones
(trigo, manzana, durazno, silacayote, amargo).
Son terrenos muy quebrados, generalmente no aptos para el uso agrícola. Solo hay caminos
de herradura que permiten el acceso caminando o con bestias, lo que dificulta cualquier
intercambio y especialmente la comercialización de los productos agrícolas.
La zona fue poblada hace muchos años, cuando también se causa la mayor deforestación
(en los años 30 del siglo pasado); todavía se vive como hace 70 años atrás con toda la
sencillez de aquellos tiempos. Las técnicas agrícolas son consolidadas, pero con el uso de
agroquímicos, más que todo en forma de fertilizantes (formulas y urea).

Las comunidades son unidas y conscientes de su origen lenca. Las mujeres tienen su rol en
la vida comunitaria y en la vida privada toman parte en las decisiones familiares.
Prácticamente no hay presencia institucional gubernamental o privada que ayudaría en
capacitar en el campo agrícola/ganadero o en otras temáticas (higiene, salud, organización,
fomento de la mujer o de los jóvenes etc.).
La producción de alimentos no es satisfactoria, porque no garantiza el autoabastecimiento.
no hay disponibilidad de granos básicos todo el año. Escasean de algunos productos de la
canasta básica durante algún tiempo del año. Hay una base y muchas posibilidades como
mejorar la ganadería sin amenazar el bosque o el medio ambiente en general.
Se conocen sistemas agrícolas de la altura que permiten una producción perpetua
suponiendo terrenos disponibles para el uso rotatorio de barbecho. Debido a la prohibición
de deforestar el sistema pierde su valor por falta de tierra cultivable. Para garantizar una
producción sostenible debería intensificar la producción, lo que requiere insumos de
fertilizantes. Pero la venta de excedentes de la producción actual no produce ingresos
suficientes parar cubrir los costos de cultivos intensivos.
Toda la economía se basa en la producción agrícola y en ingresos de jornalero en el corte
de café. Una excepción es la fabricación de canastos y tumbillas. Pero la explotación de la
materia prima usada en la fabricación es otra amenaza del bosque nublado por falta de un
manejo adecuado.
Los ingresos de la venta de excedentes de agricultura y colección de productos silvestres
son muy frágiles, incluso la producción de café depende de tantos factores que de repente
puede ser una pérdida invertir en su siembra, especialmente para los productores con
parcelas pequeñas (menos de 1 mz.). Se desconocen los principios administrativos con una
contabilidad sencilla de la producción agrícola. Se desconocen los rendimientos de los
cultivos y las ganancias obtenidas y en que se invirtió el dinero. Por lo general las
ganancias se invierten en animales (vaca, cerdo), que a su vez es la única forma de ahorro y
de capital para situaciones de emergencia.
La mayoría de los adultos es analfabeto, lo que resulta limitaciones en la formación y
capacitación técnica, administrativa y organizativa. Los niños no asisten a la totalidad de la
escuela primaria.
El diseño y material de las casas no es adecuado para protegerse contra las condiciones
climáticas: no hay chimeneas, los pisos son de tierra, que es fuente de contaminación para
los bebés que gatean encima; las niñas y niños carecen de ropa apropiada provocando una
fuerte incidencia de enfermedades respiratorias y de reumatismo.
Se usan estufas primitivas que son poco más que un fuego abierto, lo que también causa
enfermedades respiratorias por el humo. Además, consumen leña en abundancia y
contribuyen así a la destrucción del bosque nublado.
Mejorar la situación de la población bajo las condiciones dadas y la prohibición de
extenderse los cultivos “a costa” del bosque virgen será bien difícil, pero no imposible.
Todavía existe un margen de potencial no usado en los sistemas agrícolas. Pero el
crecimiento poblacional es tan alarmante, que el empleo de mejores técnicas productivas no
lograría compensar la actual dinámica demográfica. Para inducir un cambio real, falta
capacitación y un proceso de aculturación a la situación extremamente diferente a la cuando
llegaron los pobladores hace 70 años.

El método de la agricultura orgánica es una alternativa recomendable para la zona y
garantiza una sostenibilidad de los recursos naturales y económicos. Permite la integración
de muchas prácticas, como la diversificación, agroforestería, conservación de suelo,
integración de la producción animal, horticultura y fruticultura. Además no se contamina el
medio ambiente por no usar agroquímicos.
Pero permitir actividades extractivas dentro de la zona núcleo queda un aspecto crítico.
Para establecer sistemas productivos sostenibles en términos de consumo de tierra y
rendimiento económico, se exige una incidencia en las actitudes a través de interacciones
sociales mucho más frecuentes e intensas. Para que puedan compatibilizar sus actividades
económicas con los objetivos del PNMC, los habitantes necesitan más información sobre
su situación.

CARACTERIZACIÓN HISTÓRICO – CULTURAL
Alrededor del Parque se ubican pueblos históricamente interesantes por su arquitectura
colonial y sus mercados pintorescos, como son Gracias, Corquín, Belén Gualcho y San
Manuel de Colohete. Todos son cabeceras municipales con bellas y antiguas iglesias
católicas de las cuales la de San Manuel de Colohete, en el sur del Parque, es la mejor
conservada.
Los principales accesos al PNMC se ubican en los municipios de San Manuel de Colohete
(aldea Naranjito), Belén Gualcho (aldea Léntago) y Gracias (aldea Villa Verde), siendo la
ciudad de Gracias la ruta principal. Existe un centro de visitantes y albergue, accesible por
carretera de tierra a 7.5 kilómetro de Gracias, así como dos senderos bien marcados que
permiten al visitante cruzar el Parque sin extraviarse. En el centro de visitantes hay agua e
instalaciones sanitarias. Para subir al Cerro de Las Minas, el pico más alto de Honduras con
2849 msnm, el visitante cuenta con dos campamentos de altura.
Gracias, cabecera departamental de Lempira, es la más grande de las ciudades de interés
histórico. La ciudad fue fundada en 1536, y su ambiente y arquitectura colonial hacen de
esta pequeña ciudad una verdadera joya. Fué declarada asiento de la Audiencia de los
Confines en 1544, por lo que de hecho fue capital de Centro América hasta ser desplazada
por Antigua Guatemala.

Existen tres iglesias coloniales dentro del casco urbano de Gracias. De estás, la más
interesante por su arquitectura es la iglesia de Las Mercedes. También de interés es la
actual casa parroquial, que fuera en su tiempo la sede de la Audiencia de los Confines.
El fuerte San Cristóbal, del siglo IXX, construido sobre una pequeña colina junto de la
ciudad de Gracias, era la casa de un militar retirado. En el patio del fuerte se encuentra la
tumba del gobernante Hondureño, Juan Lindo. Durante la presencia del Proyecto
CELAQUE albergaba la oficina de la unidad oriental de coordinación del PNMC.
En la falda oeste del PNMC está situado Belén Gualcho, pequeña comunidad de mercado
de café, hortalizas y frutos de la montaña, cuyo origen se remonta a la época colonial. La
mayoría de sus habitantes son de ascendencia lenca y de arraigadas tradiciones.
Presenta un trazo urbano no convencional: la iglesia de Belén Gualcho está situada fuera de
la plaza central; esta iglesia posee un altar y pinturas religiosas de gran valor; a diferencia
de otras de Honduras, es la única de una bóveda constituida por tres cúpulas en disminución
y en su fachada de estilo barroco hispanoamericano pueden observarse esculturas de varios
santos. El mercado de Belén Gualcho es uno de los más tradicionales en el occidente de
Honduras. Aún cuando no se encontraran muchos artículos artesanales, el folklore de este
mercado es único, lo que le presta gran colorido a la población.
A parte del rico patrimonio cultural, vale mencionar las actividades económicas de la zona
de influencia: el municipio de Corquín es el centro de la producción de café, y en el norte

del Parque se produce un excelente tabaco, que es procesado a puros de reputación
internacional en Santa Rosa de Copan.
Muchas de las comunidades en y alrededor del PNMC representan un ejemplo de la cultura
fuertemente determinada por la herencia indígena Lenca y colonial.
A excepción de Corquín, San Pedro de Copán y Talgua, la población en su mayoría es de
origen Lenca.
La lengua Lenca ha desaparecido desde principios de 1900, después de varios siglos de
presión por parte de los Españoles y Ladinos para obligar a los Lencas a hablar español.
Muchas costumbres también se perdieron por prohibiciones de la Iglesia Católica, lo cual,
en alguna medida, ha disminuido la práctica de rituales tradicionales agrícolas.
Aunque se reconoce que las costumbres y tradiciones actuales no reflejan la esencia de la
cultura Lenca prehispánica, si revelan la conservación de varios elementos como la música
y el baile, consumo de chicha, la cosmología, y las ceremonias en honor a los espíritus del
campo, de los bosques, la tierra y del agua. Pero éstas prácticas ocurren mezcladas o en
conjunción con elementos hispánicos, particularmente símbolos y rituales Católicos.
Como ejemplo de la cultura Lenca podemos mencionar la feria del Patrón San Matías, que
se celebra en el municipio de La Campa en el mes de febrero y a la cual acuden personas de
varios de los municipios y aldeas cercanas, alrededor de la cual surgen elementos culturales
como el baile del Garrobo, la ceremonia del Guancasco, las peregrinaciones para adorarle
y las ofrendas en agradecimiento y demostración de fe.

  MARCO LEGAL E INSTITUCIONAL

El Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras SINAPH.
En 1992, mediante artículo 36 del Decreto 104/93 Ley General del Ambiente, se crea el
Sistema de Áreas Protegidas (SINAPH), el cual comprende las áreas protegidas bajo las
distintas categorías de manejo reconocidas en dicha ley. Actualmente el SINAPH lo
integran 107 Áreas Protegidas, que cubren aproximadamente el 24% del territorio nacional
Los objetivos específicos del SINAPH con respecto a áreas protegidas son:
a. Asegurar la conservación de los Recursos Naturales y la Biodiversidad.
b. Lograr el mayor beneficio social y económico sostenible.
c. Dotar de los instrumentos jurídicos y administrativos al Estado y a los sectores
sociales involucrados para el manejo adecuado.
El SINAPH está compuesto por tres grandes componentes:
1. El componente biofísico, que son las 107 áreas protegidas y de las cuales el Parque
Nacional CELAQUE es parte integral.
2. El componente institucional, integrado por las instituciones relacionadas a las Áreas
Protegidas. Conforme a la ley vigente, corresponde a la AFE-COHDEFOR la
administración y manejo de las Áreas Protegidas y a la Secretaría de Recursos
Naturales y Ambiente (SERNA), la parte política y normativa del SINAPH.
3. El componente jurídico, conformado por la ley vigente en la materia.
Los niveles conceptuales de organización y coordinación se detallan a continuación:
El nivel estratégico lo representa el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP). Tiene
la responsabilidad de generación y coordinación de políticas en el ámbito nacional en lo
relacionado a áreas protegidas.
El nivel gerencial lo representa la AFE-COHDEFOR, a través del Departamento de Áreas
Protegidas y Vida Silvestre (DAPVS). Es la institución responsable de SINAPH (Art. 21,
Reglamento del Decreto 104/93).
El nivel organizativo y administrativo considera, entre otras, las siguientes funciones (Art.
21, inciso a – m):
Ejecutar las políticas definidas para el SINAPH
Delimitar el Área Protegida
Elaborar las normas técnicas para la formulación del plan de manejo
Aprobar los planes de manejo
Promover la administración y manejo por delegación entre organizaciones privadas,
previa suscripción de convenios
Promover y regular actividades ecoturísticas
Promover y consolidar la participación de las municipalidades, población
campesina, otros sectores que contribuyan a dinamizar la administración y el
manejo
Descripción del área 28
Preparar, ejecutar y dar seguimiento a proyectos, consultas, contratación de
personal, adquisición de equipo y otras actividades necesarias para el manejo
Dar seguimiento y evaluar periódicamente la ejecución de los planes de manejo
El nivel operativo, representado por las regiones forestales y las áreas protegidas y su
entorno. En este nivel es hacia donde están enfocadas las iniciativas de proyectos y
acciones específicas del sistema. Dos instancias de participación se integran en este nivel:
el Consejo Regional de Áreas Protegidas (CORAP) y el Consejo Local de Áreas Protegidas
(COLAP). Ambas son instancias donde la sociedad civil participa en la gestión del
SINAPH.

El Corredor Biológico Mesoamericano (CBM)
Como una iniciativa de los gobiernos de Centroamérica, incluyendo a México, y bajo la
tutela de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) se inició a partir
de Septiembre de 1999, el Proyecto del Corredor Biológico Mesoamericano (CBM), con el
apoyo financiero de la GTZ y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
La iniciativa del CBM viene a complementar los esfuerzos que los países involucrados
realizan en la consolidación de los respectivos sistemas de áreas protegidas y en el manejo
efectivo de áreas protegidas prioritarias.
El CBM se conceptúa como un sistema de ordenamiento territorial compuesto por áreas
naturales bajo regímenes especiales ( zonas núcleo, de amortiguamiento, de usos múltiples
y áreas de interconexión) que brinda, en forma organizada y consolidada, un conjunto de
bienes y servicios ambientales a la sociedad centroamericana y mundial. Así se constituye
en un espacio de concertación social para promover la inversión en la conservación y uso
sostenible de los recursos naturales, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de
los habitantes de la región.
El CBM se interpreta como un proceso continuo de información, concientización y
cooperación horizontal y vertical entre actores técnicos y políticos, sector público y
privado, organismos gubernamentales y no gubernamentales en el marco del ámbito local,
regional, nacional e internacional. Igualmente, el CBM representa un enfoque intersectorial
para proteger y mantener la biodiversidad en equilibrio con el desarrollo social y
económico de los habitantes locales, promoviendo la implementación de iniciativas
comprometidas con los principios de la sostenibilidad.
Tomando en consideración el concepto e interpretación del CBM, el PNMC representa un
alto potencial para contribuir significativamente al desarrollo de dicha iniciativa, por varias
razones:
o La extensión geográfica, estado de conservación, acceso e infraestructura, potencial
turístico, posibilidades de interconexión con otras áreas protegidas y existencia de
información sobre ecosistemas y endemismos locales.
o La gran cantidad y diversidad de las especies de flora y fauna de los ecosistemas
existentes.
Descripción del área 29
o La ubicación geográfica es estratégica para el mantenimiento de procesos biológicos e
hidrológicos que benefician tanto al país como a las repúblicas de El Salvador y
Guatemala.
o La presencia del grupo étnico Lenca, con una población de aproximadamente 40,000
habitantes, distribuidas en unas 100 comunidades, que se benefician del agua y otros
recursos que provienen del PNMC.
Las razones anteriores han permitido que la DAPVS de AFE-COHDEFOR, institución
responsable del manejo y administración de las áreas protegidas de Honduras, haya
priorizado el PNMC como una de las áreas más importantes en la consolidación del
SINAPH, vital en el establecimiento del CBM (PAAR-BM 2000).

La Región Forestal Occidente
La Administración Forestal del Estado AFE-COHDEFOR fue creada en 1974 mediante el
Decreto Ley 103. Simultáneamente, con la creación de la AFE-COHDEFOR, se estableció
la Región Forestal Occidente que comprende los departamentos de Copán, Ocotepeque y
Lempira. La Región Forestal Occidente depende directamente de la Gerencia General de la
AFE-COHDEFOR.
Mediante el Decreto 74-91 se crea el Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre
(DAPVS) y se le asigne la responsabilidad la responsabilidad del manejo y administración
de las Áreas Protegidas del país. El DAPVS tiene bajo su responsabilidad la normativa de
Áreas Protegidas, mientras que las Regiones Forestales la ejecución y el manejo de éstas. El
DAPVS coordina con las Regiones Forestales las actividades a realizar en las Áreas
Protegidas. (véase el Organigrama de la Región Forestal Occidente en la Estructura de la
AFE-COHDEFOR)
La Región Forestal Occidente abarca una superficie de 9,061 km², comprendiendo un área
de intervención de aproximadamente 245,000 hectáreas, con un 80 % de bosque de conífera
y un 20 % de bosque latifoliado en diferentes estados de cobertura. En la Región Forestal
Occidente existen nueve Áreas Protegidas (entre Parques Nacionales, Reservas Biológicas,
Monumentos Naturales y Refugios de Vida Silvestre) así como y un monumento cultural
(Ruinas de Copan). Dos áreas protegidas se comparten con la Región Forestal de
Comayagua.  
El Parque Nacional Montaña de CELAQUE es el área de mayor extensión y mejor estado
de conservación en comparación con las otras áreas protegidas de la Región, por lo que fue
clasificada por el Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre como una de las áreas
prioritarias del país.
La Región Forestal Occidente está dividida en una sede regional que funciona en Santa
Rosa de Copán y tres Unidades de Ejecución de Proyectos (UEP), de las cuales la Unidad
de Gracias tiene jurisdicción sobre el PNMC. Dentro de la estructura orgánica de la Región
Forestal Occidente, se cuentan con Departamentos de Seguimiento de Proyectos
Productivos (SPP), Seguimiento de Proyectos Social Forestal (SPSF) y Seguimiento de
Proyectos de Ecosistemas (SPE). En el último tiene la coordinación de Áreas Protegidas y

Vida Silvestre que opera en el ámbito regional y se moviliza entre las áreas protegidas
prioritarias de la región.

El Marco Institucional del PNMC
Existe un amplio número de organizaciones estatales, privadas y de base que operan en el
área del PNMC. El siguiente cuadro indica las más importantes de éstas organizaciones y
sus enfoques e influencias en el PNMC (GALLETTI 1999; 2002):

ZONIFICACIÓN
El área geográfica del PNMC está dividida en la zona núcleo, en la zona de
amortiguamiento y la zona de influencia (véase mapa N° 4). Tiene una extensión
superficial de aproximadamente 26,393 hectáreas.
 

Zona Núcleo
La Zona Núcleo es el área central del PNMC, principalmente para la protección de los
ecosistemas y la sostenibilidad sucesional garantizando la perpetuidad de la diversidad de
flora y fauna. dentro de los imites de esta zona no se permite ninguna actividad agrícola,
pastoril, tala, quema, minería, asentamientos humanos, así como ninguna actividad
relacionada con cacería, pesca de cualquier índole, construcción de carreteras, viviendas,
establecimientos comerciales, públicos y privados que causen disturbios ecológicos (Art. 5,
Decreto 87/87). La zona núcleo se ubica arriba de la cota de 1800 msnm. La zona núcleo
cubre una superficie de aproximadamente 15,678 has (Proyecto CELAQUE 1998).

Zona de Amortiguamiento
La zona de amortiguamiento se define como una franja periférica, cuyo ancho no será
menor a dos kilómetros, partiendo desde la cota de 1,800 msnm hacia abajo del anillo
inferior de la zona núcleo (Art. 7, Decreto 87/87). Es una área de manejo especial con el
propósito de proteger la zona núcleo, sometida a una serie de regulaciones sobre el uso del
suelo y de los recursos naturales en ellas existentes (Art. 7, 8 y 9 del Decreto 87/87). Es la
zona de transición entre la zona de protección absoluta y zonas de asentamientos humanos
más grandes y una agricultura más desarrollada, en la cual se debe frenar el avance de la
frontera agrícola a través de la estabilización de la producción agrosilvopastoril y la mejora
de las condiciones de vida.
La delimitación de la zona de amortiguamiento constituye una estrategia para el desarrollo
sostenible y la conservación de la zona núcleo del PNMC. Debido a las condiciones de
asentamientos humanos dadas en el sector oeste (entre los vértices N° 11 y N° 13) , no se
ha delimitado una zona de amortiguamiento. Allí, el nivel de 1,800 msnm de la zona núcleo
cruce los límites del PNMC. La zona de amortiguamiento cubre una superficie de
aproximadamente 10,715 has (Proyecto CELAQUE 1998).

Zona de Influencia
La zona de influencia se define como áreas pertenecientes a uno de los nueve subcuencas,
con una estrecha relación topográfica, ecológica y humana con el PNMC, localizadas fuera
de los límites de la zona de amortiguamiento. La delimitación se efectúo utilizando el
parteagua topográfico en hoja cartográfica a escala 1: 50,000 con referencia a puntos
reconocidos en el campo. Asimismo se consideró la inclusión de áreas fuera del PNMC
cuyo sistema de drenaje guarda estrecha relación con el área protegida. El área de las
subcuencas fuera de la limitación de las dos zonas anteriores se considera, para propósitos
de manejo, como zona de influencia ( véase Mapa N° 4). Esta zona cubre una superficie
de aproximadamente 33,970 has (Proyecto CELAQUE 1998).
Regiones Administrativas

Región Administrativa N° 1: Sub-Cuencas Río Julalgua, Río Aruco, Río Cospa
y Río Campuca
Es la zona correspondiente a los municipios de Corquín, San Pedro de Copán, Talgua, Las
Flores y zonas limítrofes. En términos de régimen hidrográfico abarca la zona occidente y
noroccidente del PNMC, desde la comunidad Cruz Alta (Subcuenca Río Julalgua) y la
comunidad de Potrerillos (Subcuenca Aruco) , hasta la comunidad de Monte La Virgen
(Subcuenca Río Cospa) y la comunidad de Mejicapa (Subcuenca Río Campuca).

 Región Administrativa N° 2: Sub-Cuencas Río Arcagual y Río Arcilaca,
Es la zona ubicada al oeste de la ciudad de Gracias, entre las aldeas de El Zarzal y de
Limón (Sub-cuenca Río Arcagual) hasta la aldea de Catulaca (este de la Sub-cuenca
Arcilaca) . Toda la zona está comprendida en el municipio de Gracias.

Región Administrativa N° 3: Sub-cuencas Río Oromilaca y Río Chiquito
Es la zona que va de la comunidad de Nueva Esperanza (Sub-cuenca Río Oromilaca) en el
municipio de La Campa, hasta la comunidad de San Pedro (Sub-cuenca Río Chiquito), en
el municipio de San Manuel de Colohete. Abarca los municipios de La Campa y San
Manuel de Colohete.

 Región Administrativa N° 4: Sub-cuenca Río Mocal
La sub-cuenca de Río Mocal pertenece en sus partes altas al municipio de Belén Gualcho y
San Manuel de Colohete (zona núcleo) y en sus territorios bajos a los municipios de Belén
Gualchio y de San Sebastián, con un pequeño sector en el sur-oeste que pertenece al
Zonificación 43
municipio San Marcos de Ocotepeque. Es la zona desde la comunidad Los Horcones hasta
la comunidad de El Tabarete (carretera de Belén Gualcho a Corquín).

La parte más alta de la subcuenca Río Mocal pertenece a la zona núcleo del PNMC. Se
considera como región especial por sus características particulares. Presenta una baja
densidad de población y los asentamientos tienen una economía estrictamente de
subsistencia, con granos básicos y cultivos de altura. La comercialización presenta muchas
limitaciones por el alto grado de aislamiento (falta de caminos, transporte en bestias).
Presenta un paisaje típico de zonas de colonización de tierras vírgenes: pequeñas parcelas
agrícolas relativamente aisladas rodeadas de grandes áreas sin alterar o con poca alteración.
Dada la abundancia de agua, parte de la población local ha construido pequeños sistemas de
riego artesanales. Es la zona más pobre de la región. Se caracteriza por un acentuado vacío
institucional. Con excepción de ONILH ninguna institución tiene presencia en la zona.

 Microcuencas.
A nivel micro o comunitario el concepto de cuenca es percibido con suficiente claridad,
porque el territorio de referencia y las interacciones que tienen lugar dentro del mismo
forman parte de la vida diaria de los habitantes e inciden directamente sobre ella.
La división de microcuencas en el Parque esta en función de las obras de toma que
abastecen las comunidades de influencia. Como se puede observar en el cuadro N° 11 se
han identificado 24 comunidades que se abastecen de agua de las microcuencas de la zona
de amortiguamiento. La cantidad identificada se considera una masa critica que ha
permitido socializar y validar el plan de manejo y los conceptos de zonificación
comunitaria y de comanejo.

Esto permite focalizar aun más las actividades de manera de atacar los problemas
prioritarios y donde se pueda ejercer el mayor impacto posible, y al mismo tiempo propiciar
una estrecha vinculación entre las comunidades, la administración y aprovechamiento del
agua, las microcuencas con sus bosques de protección, subcuencas y el parque como un
todo.

PRINCIPIOS DE CO-MANEJO
El Plan General de Manejo es el marco normativo de todos los programas y actividades a
ejecutar con el propósito de lograr los objetivos del PMNC. Por un lado, el PGM es el
resultado de consultas, reuniones informativas y talleres con la jefatura de la Región
Forestal Occidente, las organizaciones sociales representantes de las comunidades de la
zona núcleo y de amortiguamiento, los gobiernos locales de municipios con jurisdicción
en el PNMC, el personal técnico de las Unidades Municipales Ambientales, las
organizaciones no gubernamentales presentes en el PNMC y los consultores del Proyecto
“Conservación del Parque Nacional Montaña de CELAQUE” – AFECOHDEFOR/
GTZ/GFA. Por otro lado, las directrices del PGM siguen la estructura de
principios identificados a través del proceso experimentado como elementos esenciales
de manejo durante la ejecución del Proyecto CELAQUE (DUBÓN 2003).

La Promoción Acompañada
Para que la autogestión de pobladores locales, con el apoyo de las municipalidades,
produzcan el efecto deseado, se debiere constituir una entidad promotora con capacidad
de propuesta y de conducción. Los participantes en la elaboración del PGM coincidieron
en la necesidad de reestructurar el Consejo Interinstitucional Comunitario para la
Conservación del Parque Nacional Montaña de CELAQUE (CIPANAC) de tal manera
que se convierta en un “Consejo de Administración” con capacidad de conciliación y
concertación. Su funcionamiento deberá basarse en los siguientes criterios:
�� Deberá emplear mecanismos apropiados para resolver las disputas sobre reclamos de
tenencia y derechos de uso de recursos naturales.
�� Deberá proteger la zona núcleo desocupado 1 de cualquier aprovechamiento
extractivo, asentamientos humanos y otras actividades no autorizadas.
�� Deberán garantizar los derechos de los comunitarios para organizarse y
voluntariamente negociar las modalidades de las operaciones asalariadas en el marco
del principio de co-manejo.
�� Deberá proponer a las municipalidades miembros del Consejo oportunidades de
empleo, capacitación y otros servicios para las comunidades dentro de los límites del
PNMC
�� Deberá evaluarse periódicamente el rendimiento de las actividades económicas y sus
impactos sociales y ambientales.
�� Deberán incorporar los resultados del monitoreo de los impactos ecológicos y
sociales del período de observación anterior en la planificación operativa anual.
�� Deberá proporcionar la documentación de monitoreo a la autoridad competente de
supervisión AFE – COHDEFOR.
La ejecución de la promoción compete a los coordinadores y guardarecursos de las cuatro
regiones administrativas. El Proyecto CELAQUE promovió su papel de facilitadores para
que los esfuerzos vivos sean reconocidos, y para que los actores locales vean en la unidad
promotora una instancia en la cual sus opiniones son tomadas en cuenta y con la cual se
1 En los límites del inventario de la zona núcleo (LÓPEZ et al. 1998)
Principios de Comanejo 36
pueden desarrollar acciones en común (DUBÓN 2003). Las líneas de acción propuestas
se basan en esta experiencia.
Las decisiones tomadas en el Consejo de Administración tienen carácter instructivo para
las unidades operativas, conformadas por las Unidades Municipales Ambientales y
coordinadas por la Unidad Técnica del Consejo. Con tal fin, la reestructuración de
CIPANAC debería abarcar la constitución de una entidad técnica coordinadora de las
actividades intermunicipales. (Disposición estatuaria Art. 14 - CIPANAC 06-02-00)
Con la firma de una Carta de Intención (02 de Octubre de 2002), los gobiernos locales de
los municipios con jurisdicción en el área del PNMC, declararon su consentimiento con
el contenido del PGM, de estructurar la administración de la forma más apropiada y se
obligaron de coordinar las operaciones que conllevarán a la implementación del PGM en
el marco de un convenio de co-manejo con la AFE - COHDEFOR.

El Fomento de Autogestión
La conservación y manejo sostenible de los recursos bosque, agua y suelo del PNMC
dependen de la distribución equitativa de incentivos, costos y beneficios entre los actores
principales. La población habitante de la zona núcleo y de amortiguamiento, las
autoridades municipales, las instituciones competentes de la materia y la población
usuaria de agua en la zona de influencia deberían actuar conforme al principio de la
subsidiariedad en el marco de la estructura administrativa recomendada en el presente
documento.
�� La tenencia y los derechos de uso a largo plazo sobre la tierra y los recursos naturales,
deberán estar claramente definidos, documentados y legalmente establecidos.
�� Las comunidades locales deberán mantener control, en la proporción necesaria para
proteger sus derechos o recursos, sobre las actividades económicas a menos que
deleguen el control con consentimiento libre e informado a otras agencias.
�� Las actividades deberán tener un impacto positivo a largo plazo sobre el bienestar
social y económico de las comunidades locales.
�� Las decisiones derivadas de la planificación deben basarse en el principio de la
participación ciudadana conforme a la Ley de Municipalidades a través de
mecanismos como son cabildos abiertos informativos, cabildos abiertos para la
concertación, asambleas públicas, y la gestión de proyectos específicos (planificación,
ejecución, control y evaluación).
�� La implementación del manejo debe incorporar conceptos de rendimiento sostenible
para todos los productos aprovechados o áreas utilizadas (turismo científico,
ecoturismo, turismo de aventura), basado en un entendimiento de, y documentación
relacionada a, la sucesión natural de los ecosistemas locales.
�� Los planes operativos anuales de cada región funcional deberán elaborarse en forma
concertada con las organizaciones de representación comunitaria y las organizaciones
productivas de la zona de amortiguamiento.
�� La promoción de acceso, uso y control de los recursos, servicios y beneficios deberá
prever la participación equitativa de hombres y mujeres, ancianos y jóvenes.
Principios de Comanejo 37

El Principio de la Planificación Territorial Comunitaria
La administración del Parque tiene que tener una concepción espacial, de ordenamiento
territorial comunitario y planificación de uso del suelo. Para asegurar su instrumentación,
la concepción espacial está estrechamente ligada a una visión de la comunidad como ente
básico de la planificación.
Para la mejor protección de la zona núcleo deberá desarrollar líneas de acción que partan
de una concepción espacial de manejo con efectos positivos para el ordenamiento
territorial y la planificación del uso de la tierra de la zona de amortiguamiento. La zona
de amortiguamiento requiere un manejo especial reglamentado que contribuya a atenuar
la presión sobre la zona núcleo.
El tema unificador, en todas las comunidades, es el abastecimiento de agua. En otros
aspectos y sectores se registra una gran variabilidad entre las diferentes comunidades,
pero el agua es un tema transversal de carácter central para todas las comunidades que
viven en el occidente de Honduras.
El ordenamiento del manejo de micro cuencas es un aspecto central para las mismas. Las
juntas comunitarias están realizando una zonificación comunitaria que va a llevar a un
proceso de ordenamiento territorial desde la base.
La estrategia de desarrollo implica que el proceso institucional es a la vez conducido y
participativo, evitando la duplicidad de acciones. Se concentra en líneas de acción que
tengan un impacto palpable, con la probabilidad de ser el núcleo a partir del cual avanzar
hacia otras líneas de acción, hacia su extensión espacial y hacia mecanismos de
concertación a un nivel institucional más alto.
El interés común de tomar medidas que garantizan el abastecimiento de agua lleva
consigo la necesidad de proteger la vegetación alrededor de las fuentes y cuerpos de
agua, e implica la creación de zonas protegidas como son las micro-cuencas y orillas de
riachuelos. La sumatoria es una red de bosquetes protectora de la zona de
amortiguamiento, la cual circunda la zona núcleo como un cordón, protegiéndola contra
la extensión de la frontera agrícola.
Las unidades administrativas del PNMC sirven de herramienta para instrumentar esta
problemática espacial. Los demás aspectos los puede delegar, pero ésta es de su
competencia específica. El co-manejo comienza a este nivel, consolidado a través de
actividades de producción y de protección concertadas entre organizaciones de base y la
municipalidad y monitoreada por las unidades municipales ambientales.

La Subsidiariedad
El rol importante de la población en el manejo de las áreas protegidas esté implícito en el
concepto de comanejo. El concepto se define como un mecanismo dinámico para la
protección y uso económico de los recursos naturales, concertando el desarrollo de
actividades entre las comunidades, con sus organizaciones de base, las municipalidades
con sus unidades ambientales y la Región Occidente de AFE COHDEFOR (o cualquier
otra institución estatal legalmente apoderada para ejercer esta función) con sus unidades
de gestión.
Debido al nivel de preparación y formación de la población, la delegación de funciones se
define por la capacidad de absorción de métodos y técnicas.
Por tanto, rige el principio de la subsidiariedad en la implementación de las medidas
operativas, delegando, conforme a la capacidad de absorción, responsabilidades y derechos
de ecodesarrollo progresivamente desde el nivel más alto de gestión en la materia (la AFE -
COHDEFOR) hacia los niveles inferiores (las Municipalidades y las Organizaciones de
Base), hasta lograr estructurar un sistema funcional sostenible de concertación con la